
Esta nota fue publicada en Aire Digital
Cinco años pasaron desde que asesinaran al empresario Hugo Oldani y quedara al descubierto el posible funcionamiento de una cueva financiera en pleno centro de pleno centro de Santa Fe.
Sin embargo, y a pesar de todo, aún no hay responsables: la Justicia de Santa Fe nunca avanzó en las investigaciones sobre la posible existencia de una cueva financiera y el juicio en el fuero federal sigue esperando.
Mientras tanto, el tiempo juega a favor de los acusados, que intentan suplir potenciales condenas por algún tipo de multa o trabajo comunitario que compensen los posibles delitos cometidos.
A estas alturas de las circunstancias, sobrevuela la sensación de que la causa languidece luego de tantos errores, miserias, impunidad y sospechas de corrupción institucional, que atravesaron a la Justicia provincial, a los órganos de seguridad y también a la política de Santa Fe.
Caso Oldani: la suma de todos los errores, miserias y sospechas
Un breve punteo de lo sucedido puede ser útil para refrescar la memoria:
- La escena del crimen de Hugo Oldani fue vulnerada a pocas horas de su muerte.
- Una fiscal de la Provincia –Cristina Ferraro– ordenó a policías -así lo denunciaron los uniformados- que apagaran las cámaras de seguridad que apuntaban hacia las oficinas de Oldani la noche del homicidio.
- Los familiares entraron solos a las oficinas y salieron cargando bolsos y cajas, pero nunca se sabrá que transportaban porque, previamente, la fiscal había prohibido a los policías que abrieran una caja fuerte, donde probablemente había más dinero.
- Las imágenes de las cámaras que sí funcionaron, aparecieron en el domicilio particular de un policía que vivía en San José del Rincón.
- Detuvieron a un bioquímico acusado de ser el cerebro del asalto a Oldani, pero todo terminó tratándose de un error del Órgano de Investigaciones del MPA.
- Las causa por el posible funcionamiento de una cueva financiera en las oficinas de Oldani nunca avanzó en la Justicia de Santa Fe.
- La Justicia provincial se negó a compartir información del caso con el fiscal federal Walter Rodríguez, quien llegó a enviar una nota al entonces gobernador, Omar Perotti, para pedirle que interceda.
- El detenido por el homicidio de Oldani apareció muerto en la cárcel de Las Flores, pero las autoridades del penal informaron otro nombre al dar a conocer la noticia.
- La fiscal Ferraro está procesada en la Justicia federal por posible encubrimiento.
- Quien por entonces se desempeñaba como fiscal regional de Santa Fe, Carlos Arietti, llegó a postularse para convertirse en nuevo fiscal general de la Provincia. Finalmente, renunció a su candidatura.
A pesar de esta suma de hechos irrefutables, objetivos y escandalosos, en el plano institucional la causa terminó politizándose y derivando en un enfrentamiento entre la oposición de entonces y el exministro de Seguridad, Marcelo Sain.
Mientras tanto, la fiscal que ordenó apagar cámaras, que permitió que se esfumara evidencia, que ocultó información a colegas que trataban de averiguar qué había sucedido aquella noche y que está procesada por la Justicia federal, sigue siendo fiscal.
Apenas fue suspendida durante unos meses por una Legislatura que solo pareció actuar porque los detalles del caso se habían hecho públicos a través de AIRE.
Cinco años después de que asesinaran a Oldani y tres años después de que la causa fuera elevada a juicio en el fuero federal, nadie se sentó aún en el banquillo de los acusados.
Mientras el tiempo corre, Martín Suárez Faisal es ahora el fiscal encargado de impulsar el caso.

