Jueves, abril 3, 2025
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Quién es Carlos Felice, el sindicalista investigado por el caso Vaudagna

Los nombres de Nahuel Caputto, Carlos Vaudagna y Carlos Felice, aparecen entrelazados en investigaciones que lleva adelante la Justicia federal.

Los nombres de Nahuel Caputto, Carlos Vaudagna y Carlos Felice, aparecen entrelazados en investigaciones que lleva adelante la Justicia federal.

¿Quién es este hombre, Carlos Felice, como para que un jefe de la Afip se presente como su contador y el propietario de un diario centenario lo considere su benefactor número 1?

Felice es, en primer lugar, el secretario general de la Unión de Trabajadores del Turf y Afines (UTTA) a nivel nacional, y director de la obra social Ospat, una “marca” que le permitió acercarse al mundo del fútbol a través de las camisetas de Colón y Unión.

Pero eso no es todo: Felice es un actor central en el mundo del Turf en la Argentina, propietario de caballos que ganaron el premio Carlos Pellegrini -el más relevante del país-, columnista de El Litoral, asiduo ganador del Premio Brigadier y alguien que intentó, en varias oportunidades de manera infructuosa, incursionar en la política de la ciudad de Santa Fe.

Nacido el 3 de febrero de 1962, llegó a Santa Fe de chico desde la provincia de La Pampa. En algún momento, en sus inicios claro, vivió en el barrio Las Flores 2 de esta capital. Hoy, tiene domicilios en barrio Guadalupe de Santa Fe y, aseguran quienes lo conocen, en Puerto Madero, Capital Federal.

Su padre trabajaba en el Banco Hipotecario y formaba parte de la Comisión de Carreras del Jockey Club de Santa Fe, lugar donde, con apenas 15 años, Carlos tuvo su primer trabajo, puntapié inicial de un derrotero que lo llevaría a convertirse en uno de los más poderosos dentro de un mundo del que la mayoría de la gente sabe poco.

Carlos Felice es, entre otras cosas, el titular de Ospat.

Carlos Felice es, entre otras cosas, el titular de Ospat.

La primera tarea de Felice adolescente en el Jockey Club fue ser anotador de las fichas de inscripción de caballos y jockeys. Los domingos, terminadas las carreras, se ocupaba del pago de los premios a los dueños de los caballos, a los jockeys, cuidadores y peones. Los memoriosos recuerdan algunos conflictos de aquellos tiempos.

En la década de los noventa, comenzó a incursionar en el gremialismo, a través del Sindicato de Empleados del Jockey Club Santa Fe. En aquel momento eran cerca de 300 empleados y el gremio funcionaba sobre calle Crespo de esta ciudad.

Poco a poco inició su participación en la Federación Argentina de Trabajadores del Turf, liderada por entonces por un tucumano llamado Víctor González, con quien terminaría teniendo serios enfrentamientos.

A inicios de los años 2000, en una de sus tantas crisis, el Jockey Club de Santa Fe estaba a punto de presentar la quiebra. Se hablaba, por entonces, de la posibilidad de que se vendieran los terrenos y se instalara en el lugar una sucursal de los supermercados Carrefour.

Pero Felice se las ingenió para hacerse cargo del club y sostener las actividades hípicas. Durante décadas, mantuvo una relación directa con el Hipódromo de Las Flores, al que utilizó para generar eventos artísticos mientras intentaba hacer pie en la política.

La transformación legal del Sindicato de Trabajadores del Turf (FATT), para que se convirtiera en la Unión de Trabajadores del Turf y Afines (UTTA), fue trascendental para su crecimiento gremial, ya que su injerencia ya no se limitaba a los empleados relacionados exclusivamente con las carreras, sino a todos aquellos vinculados con el juego: casinos, quinielas, vendedores de apuestas, etc.

De sindicalista, a dueño de caballos de pura sangre

Con el paso de los años, Felice decidió ir mucho más allá de sus actividades sindicales, para incursionar como protagonista central del mundo de las carreras y la crianza de caballos pura sangre.

Tanto fue así, que sus caballos lograron ganar en dos ocasiones el premio más importante de la República Argentina, el Carlos Pellegrini.

Sus éxitos fueron notables, a tal punto que caballos de su propiedad terminaron participando de carreras en los Estados Unidos, un sueño para cualquier criador en el mundo.

Son contados los studs que cuentan con el dinero necesario como para alcanzar este objetivo y competir en los eventos hípicos norteamericanos.

Y si de dinero se trata, los chats encontrados en los teléfonos del exjefe de la Afip, Carlos Vaudagna, revelan datos sorprendentes.

Según relató en enero de este año el periodista rosarino Hernán Lascano en el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, Vaudagna le hablaba a Felice para que trajera dinero de sus cuentas del exterior para pagar el Impuesto a la Riqueza que alcanzó al 1,5% de la población argentina: “Es un diálogo en donde Vaudagna habla con Felica y le dice ‘tenemos que traer 100 de una cuenta externa para pagar Bienes Personales y para pagar el Impuesto a la Riqueza”.

“Parece una cosa delirante, pero aparecen un montón de indicios. Entre ellos, la negociación por la integración de fideicomisos en paraísos fiscales, uno de ellos en las islas Cook en Oceanía, un lugar donde se pone a salvo el dinero que no se quiere declarar, porque Felice se estaba separando de su esposa y quería desafectarla a ella”, añadió Lascano.

Y contó, además, que “Vaudagna habla con una persona que es un abogado de Miami que se llama Michael Merino y le dice, textualmente. ‘Soy el contador, doctor Merino, soy el contador de Carlos Felice, como usted sabe estamos muy preocupados por varias cuestiones urgentes aquí, impuestos y divorcio. Necesito hablar con usted. Saludos y muchas gracias. Y luego dice, disculpe omití mi nombre, es Carlos Vaudagna”.

Los fallidos intentos de Felice por incursionar en política

Entre 2015 y 2017, Felice protagonizó varios intentos fallidos por hacer pie en la política de la ciudad de Santa Fe, tratando de convertirse en intendente o en concejal.

Nunca le fue bien, a pesar del fuerte apoyo mediático. En 2015, por ejemplo, participó de las Paso y enfrentó a la entonces concejal, Silvina Frana, pero perdió. En otras ocasiones, ni siquiera alcanzó el umbral de votos como para competir en elecciones generales.

Sus campañas electorales estuvieron siempre administradas desde la Consultora Arcadia, de Nahuel Caputto, quien por aquellos años llevaba adelante una vertiginosa compra de acciones a los socios del diario El Litoral, que lo llevaría a desplazar al Directorio del vespertino para tomar las riendas del centenario medio de comunicación.

Las historias se entrelazan de manera sorprendente: según surge de los chats de los teléfonos del exjefe de la Afip, fue justamente desde la Consultora Arcadia que Caputto llamó a Vaudagna para que frenara una inspección del ente recaudador, algo que finalmente sucedió.

Caputto estaba íntimamente involucrado en las fallidas campañas electorales de Felice. A tal punto, que constataba de manera personal cada una de las entrevistas que el candidato brindaba no solo en El Litoral, sino también en otros medios de comunicación de la ciudad.

“Felice es mi benefactor número 1”, insistía Caputto poco después de quedarse con el diario. También decía abiertamente “la Afip trabaja para mí”, o “a los políticos les tengo las costillas contadas”. Testigos sobran.

Entre 2018 y 2020, la Justicia federal investigó a Caputto por la compra irregular de las islas Sirgadero y Los Mellados.

Ahora, cuando los fiscales analizaron los chats de los teléfonos de Vaudagna, se encontraron con una sorpresa: en reiteradas oportunidades, quien consultaba preocupado por la situación de estas islas y sobre la causa judicial era Felice.

¿Por qué lo hacía?, ¿cuál era su interés?, ¿acaso Felice era el verdadero dueño de las islas y Caputo, apenas, un testaferro?

Son algunas de las preguntas que en estos momentos se hacen los investigadores federales.

Premios Brigadier y columnista

En 2024, Ospat recibió el Premio Brigadier en la categoría Obra Social. En 2022, Carlos Felice recibió el Premio Brigadier Honorífico.

En la página web de Ospat se destaca lo siguiente: “Carlos Felice al frente de OSPAT y de UTTA ha desarrollado una labor señalada como ejemplar, que se enmarca dentro de las mejores prácticas de gestión en cada uno de sus sectores de influencia. Ha recibido distinciones por parte de personalidades sociales y de la política argentina, de entidades hípicas, sociales y deportivas del sector privado y del tercer sector. También reconocimientos en incontables oportunidades”.

Y los caminos se vuelven a entrecruzar: desde hace años, la Consultora Arcadia es la encargada de la organización de cada evento de entrega de Premios Brigadier.

Carlos Felice recibió el Premio Brigadier Honorífico, mientras que Ospat lo hizo en la categoría Obra Social.

Carlos Felice recibió el Premio Brigadier Honorífico, mientras que Ospat lo hizo en la categoría Obra Social.

Mientras tanto, desde que Caputto se convirtió en el socio mayoritario de El Litoral, Carlos Felice se transformó en asiduo columnista.

Si bien es abogado y sindicalista, sus escritos apuntan a los temas más diversos, con títulos como “Tiempo de Navidad: Karl Barth y el Misterio de Dios”; “La vida como incertidumbre: reflexión filosófica sobre el control y el cambio”; “La unidad de la realidad y la conciencia universal”; “El hospital líquido”; o “Análisis de las políticas de salud del gobierno de Javier Milei hasta el presente”.

Fuentes consultadas por AIRE aseguraron que, en su declaración ante los 8 fiscales que investigan distintas causas conexas, Vaudagna no incriminó a Felice, ni a Caputo.

Aun así, las investigaciones siguen su marcha -al menos por ahora- debido a los datos que aparecen en los chats de Whatsapp.